
Issa Salma Baouna, de 49 años y nacional de Níger, tenía su «green card» (tarjeta de residente permanente legal) desde hace mucho tiempo, pero fue detenido en el aeropuerto y se le impidió reingresar al país.
El incidente ocurrió el 6 de marzo en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy (JFK) de Nueva York. Baouna, quien había viajado antes con un sello I-551 válido, prueba temporal de su estatus de residente legal, fue interrogado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) durante seis horas.
Tras el interrogatorio, se le informó que no podía ingresar. Ante el temor de quedar detenido, Baouna «voluntariamente retiró su solicitud de admisión» y regresó a Níger, según informó el medio Newsweek. En el aeropuerto, un oficial de CBP le confiscó su tarjeta de residencia, aunque el documento vencido aún servía como evidencia de su estatus de residente.
Un portavoz de CBP confirmó la denegación de ingreso y declaró que Baouna fue considerado «inadmisible». La agencia argumentó que un juez de inmigración había cancelado su estatus de residente permanente y ordenado su expulsión el 23 de junio de 2022, por cargos de fraude y tergiversación intencional, según Newsweek.
CBP también reveló que Baouna había sido arrestado y acusado de agresión a una mujer en Carolina del Norte años atrás y había permanecido más tiempo del permitido con una visa de turista en 2002. «CBP determinó que es inadmisible a EE. UU. porque se ordenó su remoción y abandonó el país, lo que constituye una autodeportación», sostuvo el vocero.
Josette Casterlow Baouna, la esposa de Issa, rechaza la versión de las autoridades. «Mi esposo no es un criminal. No hubo condena, ni libertad condicional, ni hallazgo de culpabilidad ni registro de delito», afirmó a Newsweek. «El asunto al que usted hace referencia, ocurrido hace muchos años en Greensboro, Carolina del Norte, fue desestimado y se originó por un malentendido durante una disputa doméstica».
La familia asegura que las complicaciones con el estatus de residencia de Issa se deben a errores cometidos por su primer abogado al tramitar sus papeles. Una discrepancia sobre la inclusión de hijos que tenía en Níger en su solicitud de naturalización fue tomada como fraude por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), lo que desencadenó el proceso legal.
La situación de la familia dio un giro de vida o muerte poco después de su regreso forzado a Níger. Issa Baouna contrajo malaria, lo que derivó en insuficiencia renal y graves complicaciones hepáticas. Por este motivo, Josette se reunió con él y sus dos hijos pequeños en Marruecos, donde está recibiendo tratamiento médico.
«Cada día que pasa se siente como una cuenta regresiva contra el tiempo», declaró Josette a Newsweek, cuya urgencia es regresar a su esposo a Estados Unidos, donde tiene su historial médico completo y cobertura de seguro. La familia solicitó asistencia en múltiples formas, incluido un «parole humanitario» para agilizar su ingreso, pero la primera petición de revisión expedita fue denegada. El tiempo estimado de procesamiento para sus solicitudes actuales se extiende hasta 18 meses.
«No pido trato especial, solo clemencia para un esposo y padre que lucha por su vida», concluyó la esposa.


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