Débora y Diego tienen un trabajo muy particular: hacer felices a otros viajeros ayudándolos a concretar el sueño de viajar a Disney con un presupuesto ajustado.
No venden paquetes turísticos ni organizan viajes. Lo de ellos es enseñar cómo viajar y ahorrar «un montón».
Explican cómo buscar y conseguir pasajes con precios atractivos, cómo conviene moverse en destino para no gastar demasiado, qué diferencias hay entre la enorme variedad de alojamiento que ofrece el lugar, cómo desentrañar la maraña de un contrato de alquiler de auto y qué seguros hay que tener, cuáles son opcionales y por qué, entre muchas otras cosas.
Del otro lado del teléfono y en lo que va a ser una charla de casi una hora y media, las voces entusiastas de los protagonistas desandan el camino de lo que hoy ya es una marca con nombre propio, Orlando x la Nuestra (OXLN), un emprendimiento a través del que, con 200.000 seguidores en sus diversas plataformas como Instagram, ofrecen datos, tips, contactos y recomendaciones para cumplir el “sueño mágico”.
Arranca Débora con los recuerdos, cuando hace 10 años tenían el sueño de viajar a Orlando con sus hijos –que entonces tenían 9 y 5 años- pero les parecía impensable por los costos, “inaccesible para nosotros”.
Mientras planificaban ir a Brasil, algo que les parecía más racional en materia de gastos, Diego empezó a investigar opciones para viajar a Estados Unidos en enero 2016. Tras buscar información en foros (en ese momento los de Facebook y TripAdvisor) y diferentes webs de plataformas y aerolíneas, anunció: “Podemos viajar a Disney”.
Mucha emoción en el primer viaje familiar a Disney. Aquí, con el castillo de Magic Kingdom de fondo Foto OXLNDébora no le dio mucha bolilla, pero Diego -¡que iba juntando toda la información en una carpeta foliada!- se desvelaba pensando en que aparecerían pasajes baratos. Lo consiguió: sacó pasajes de 300 dólares en un vuelo de Porto Alegre a Miami.
El viaje a Disney empezaba a ser una realidad. Luego quedaría ver cómo llegaban a Porto Alegre (“de última iremos en auto”, pensaron), pero el primer paso estaba dado, era mediados de 2015 y tenían seis meses para planificar todo.
Confiesa Diego que ni siquiera tenían las visas para viajar al momento de sacar los pasajes. Ahora, con mucha más experiencia, una de las primeras recomendaciones es tramitarla con tiempo, antes de sacar los pasajes.
Los parques también se disfrutan de noche. Foto OXLNEse primer viaje fue pura emoción para los cuatro, cuentan, de mucha conexión como familia, con sensaciones que quizá son muy diferentes de las que se experimentan en otros destinos del mundo, con estímulos permanentes que conectaban con una película, con una canción…
También de mucho aprendizaje, porque como todos los principiantes, cometieron mil errores por falta de información y gastaron en cosas que luego, entendieron, podrían haber ahorrado más.
Enumeran algunos de esos “errores”: un viaje muy corto, de 7 días, por temor a que exceder el presupuesto, no usaron los Fast Pass que existían en ese momento creyendo que eran pagos; volaron a Miami en vez de ir a Orlando directamente. Otro error: hacer días de playa en Miami, cuando un crucero ofrece buenas playas y cuesta la mitad.
Al regresar a Buenos Aires “enloquecidos» con el primer viaje, comenzaron a “evangelizar”. Convencieron y ayudaron a muchos amigos a viajar también, al mismo tiempo que organizaban un segundo viaje familiar: el objetivo/desafío que se propuso Diego era viajar el doble de días y gastar la mitad de lo invertido en el primero.
“Las charlas con nuestros amigos empezaban con ‘qué bueno que fueron, qué lindo, pero qué caro, ojalá un día pueda ir’. Entonces yo sacaba mi carpeta y les mostraba. ¿Cuánto te salió la carpa en la Costa?’. Así arrancamos con nuestros amigos”, cuenta Diego.
También les pasó que ya con más información, luego del segundo viaje, volvieron a participar en foros tirando mucha información útil… y los echaron.
Débora y Diego en Epic, el nuevo parque de Universal Orlando que abrió este año. Foto OXLNAsí que crearon su propio foro que fue creciendo y generando una gran comunidad agradecida por la cantidad de tips clave que iban recolectando gracias a la experiencia de Débora y Diego y de otros.
El foro se fue transformando en un emprendimiento que ganaba cada vez más peso (espacio y tiempo) en sus vidas y ellos seguían viajando a Orlando, haciendo diferentes combinaciones de destinos para sumar nueva información y, al mismo tiempo, mantenían sus trabajos (seguridad electrónica Diego; docente y profesora de inglés Débora; y sosteniendo una mueblería familiar).
«Todo lo que aprendimos fue a base de prueba y error», dicen.
Hasta que decidieron dedicarse totalmente a OXLN: hace dos años dejaron sus trabajos “normales” y ahora viven con las ganancias que les genera este trabajo a partir de alianzas, comisiones y links de recomendación. Pero aclaran que su gran activo es la credibilidad: “Solo recomendamos lo que usamos y en lo que confiamos”.
Siguen viajando a Orlando y hacen combinaciones con cruceros y otros destinos. Foto OXLN“Todos los domingos hacemos vivos de planificaciones, y enseñamos comprar pasajes por millas, cómo buscar vuelos, recorridos de compras con timing (del sitio más barato al más caro); hacemos por ejemplo un vivo de Magic Kingdom y explicamos cuántas atracciones hay, cuáles son las imperdibles”, cuentan Débora y Diego.
También crean grupos de WhatsApp por temporada en los que suele haber unas 300 familias, aunque en los grupos que planean viajes para febrero llegan a 500 o 600. En esos grupos se comparte información de todo tipo, y resulta también colaborativo: uno que se olvidó algo esencial y se la lleva alguno que está por viajar, o hay quien está terminando su viaje, le quedaron aguas en la heladera del alojamiento y se las pasa a algún viajero que está llegando, etc.”.
Mickey y Minnie, vestidos con sus trajes de Disney100. Foto Walt Disney World ResortPara estar totalmenter actualizados y sostener el trabajo tan compenetrado con la comunidad, Débora y Diego siguen viajando: calculan que cada 40 días tienen un viaje a Orlando. Suelen ir juntos, pero también viajan solos o con algún amigo. «En febrero nos instalamos allá porque viaja mucha gente de nuestra comunidad y nos gusta estar, acompañar», dice Débora.
Cuánto cuesta viajar a Disney
Hablamos de números y les encanta. Según Débora y Diego, un muy buen precio de un viaje a Orlando armado por cuenta propia, para una familia tipo (dos adultos, dos niños), de unos 10 a 12 días, hay que calcular unos 10.000 dólares, incluyendo pasajes, hotel fuera de los parques, entradas a los parques, asistencia al viajero, alquiler de auto y «comida del Walmart». Y, aclaran, poniendo «la cola en la silla» para buscar los mejores precios que se puedan conseguir en cada rubro.
Una de las claves es planificar el viaje con anticipación. Aquí, Débora y Diego en Nueva York. Foto OXLN«Pero si implementás los consejos que te vamos dando, podés llegar a bajar ese precupuesto en un 30%«, aseguran.
Eso sí: no se trata de contactarlos y que ellos te resuelvan todo. Hay que sentarse a buscar opciones -lo ideal, dicen, es empezar a planificar un año antes-, comparar, preguntar.
Claves para planificar el viaje a Disney
Algunas claves que para Débora y Diego son fundamentales:
- Un viaje a Orlando no puede tener menos de 14 días. Si no, te quedás corto. La estadía larga es clave para disfrutar el viaje.
- Planificar la estadía contemplando descansos, los parques son muy agotadores. El día de llegada al destino, no se va a los parques. Y luego lo ideal es dos días de parque, uno de descanso.
- No subestimar la importancia de llegar temprano a los parques. Llegar temprano, antes de que los empleados larguen la soga y cuando la mayoría de la gente todavía está en sus hoteles desayunando o cambiándose. Esas primeras horas son fundamentales y mejoran la experiencia.
- Saber elegir: qué atracciones merecen una larga espera y cuáles no; qué shows son imperdibles y cuáles no son tan potentes
- Si te alojás fuera de los parques, alquilar auto es clave. Podés usar Uber, pero te va a costar mucho más.
- No estrenar calzado en los parques. Hay que ir con calzado y ropa cómoda
- Estudiar cada parque y bajar la app y aprender a usarla antes de viajar. «Te cambia por completo la forma de recorrerlos y evita que te abrumes cuando estás ahí».
Actores en «The Wizarding World of Harry Potter – Ministry of Magic», en Universal Epic Universe. Foto REUTERS/Marco Bello«No es un destino para ir de improvisado. Tenés que sentarte, estudiar los parques, cómo optimizar los recorridos, etc.», dice Débora al tiempo que aclara: «La finalidad es que puedas optimizar los tiempos y disfrutar lo que más puedas de todo lo que te ofrecen los parques de Disney y Universal».
Pero hay que tener claro que una vez que se llega a los parques pueden ir surgiendo cosas que cambian un poco todo lo planificado.
«No enloquecer, no correr. Con la planificación uno llega bien armado para disfrutar del día, pero también hay que dejarse llevar, darse tiempo para disfrutar, detenerse y contemplar todo lo que está pasando alrededor», alienta Débora.
Es un viaje único que hay que planear con cuidado y tiempo, pero para luego disfrutar a pleno.


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